El propósito de la iglesia es que los creyentes se reúnan, apartados de la comunidad secular, para adorar juntos a Dios.
Sin embargo, Dios no acepta cualquier cosa que se llame adoración. De hecho, cuando se instituyeron por primera vez el tabernáculo y el sacerdocio aarónico, Jehová mató a dos de los hijos de Aarón por ofrecer adoración inapropiada.
Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová.
(RVR Levítico 10:1–2)
Cuando Jesús habló con la mujer samaritana junto al pozo sobre la esencia de la verdadera adoración, explicó que la clave del cambio entre el antiguo y el nuevo pacto es que, bajo el nuevo pacto, la adoración es el resultado del poder del Espíritu Santo y de la Verdad.
Es interesante notar que toda forma de vida integra información y energía. Por ejemplo, las células integran la información del ADN y la energía del ATP. De hecho, una posible definición de la vida es precisamente la integración de información y energía.
Cuando el poder espiritual que fluye del Espíritu Santo y la Verdad revelada en la Biblia se combinan, se integran para producir vida espiritual. La adoración es una forma importante en que el poder espiritual y la verdad bíblica se integran para dar vida.
Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
(Juan 4:23–24)
Biblica
Creemos que la tarea principal de la iglesia es la exposición, interpretación y aplicación de la Biblia.
Es la palabra de Dios, empoderada por el el Espíritu Santo, que nos va transformando continuamente. Sirve como nuestro
ADN. Sumisión a la palabra de Dios es la esencia de la oración.
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
(Romanos 12:2)
La palabra griega traducida como transformados es la misma de la cual proviene nuestra palabra metamorfosis, que describe la transformación de una oruga en una hermosa mariposa bajo el control de la Palabra de Dios, presente en las células de este organismo en forma de ADN.
Una parte esencial de ser bíblico es rechazar todas las demás formas de revelación especial que afirman venir de Dios. Esto incluye todos los textos extra-bíblicos y, especialmente, las declaraciones proféticas modernas y el hablar en lenguas desconocidas.
Creemos que los dones milagrosos fueron una señal asociada con la infancia de la iglesia,
similar al balbuceo tierno de un bebé. Cuando se completó el canon del Nuevo Testamento y murió el último apóstol, la iglesia entró en una etapa en la que tenía suficiente madurez y esos dones ya no eran necesarios. La Biblia completa es todo lo que necesitamos para alcanzar la madurez plena como cristianos y para participar con sabiduría en toda clase de buenas obras.
Además, enfatizamos los frutos del Espíritu más que los dones del Espíritu.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.
Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
(RVR60, I Corintios 13:8-13)
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
(RVR60, II Timoteo 3:16-17)
Bautista
Creemos en iglesias locales compuestas por individuos regenerados y bautizados.
Creemos que cuando Jesús dijo que los verdaderos adoradores deben adorar en Espíritu, quiso decir que los verdaderos adoradores deben estar habitados por el Espíritu Santo.
Creemos que esta morada del Espíritu Santo ocurre en el momento de la salvación y es la característica definitoria de todo creyente.
El resultado de esta morada del Espíritu Santo es el fruto del Espíritu.
Este fruto es la expresión multifacética del amor de una manera que incluye el gozo, la paz y otras cualidades relacionadas.
Creemos que la iglesia local es una organización única, diferente de todas las demás, porque es la asamblea de aquellos que han sido salvos, hechos nacer de nuevo y habitados por el Espíritu Santo.
Creemos que el testimonio visible y externo de este nuevo nacimiento es el rito del bautismo.
Creemos que solo aquellos que profesan una fe salvadora en Jesucristo deben ser bautizados y convertirse en miembros de la iglesia.
Por lo tanto, la iglesia está diseñada para el beneficio de los creyentes, y para aquellos no creyentes que estén buscando comprender mejor el evangelio. En general, la evangelización debe realizarse principalmente fuera de la iglesia.
Esto nos diferencia de la mayoría de las iglesias no bautistas, las cuales creen que la iglesia y el estado son dos estructuras de autoridad distintas que gobiernan sobre la misma membresía.
La mayoría de las iglesias creen que nacer en una comunidad determinada te coloca bajo la autoridad tanto del gobierno local como de la iglesia oficial de esa localidad.
Sin embargo, como bautistas, creemos que la iglesia y su membresía son diferentes del estado y su ciudadanía. Los súbditos de un estado son aquellos que han nacido físicamente en un lugar determinado, mientras que los miembros de una iglesia son aquellos que han nacido de nuevo espiritualmente en ese lugar.
Presbiteriana
Puede parecer extraño que una iglesia pueda ser tanto bautista como presbiteriana. Sin embargo, al decir que somos presbiterianos
queremos decir que creemos que la iglesia del Nuevo Testamento era dirigida y gobernada por un grupo de cristianos maduros
llamados ancianos. La palabra griega para anciano es presbuteros, por lo que presbiteriano significa gobernado por ancianos.
Estos ancianos pastoreaban y supervisaban la iglesia. La palabra pastor se usa para el que pastorea ovejas, y la palabra para
supervisor es epískopos. Estos son términos que describen las funciones del anciano, es decir, lo que él hace.
Creemos que una señal importante de madurez en un cristiano es la capacidad de trabajar en grupo.
Es notable que Jesús envió a sus discípulos de dos en dos. Más tarde, los apóstoles trabajaron en parejas;
vemos a Pedro y Juan, a Pablo y Bernabé, y, posteriormente, a Pablo y Silas. Creemos que una de las debilidades de la
iglesia moderna es la falta de un grupo adecuado de liderazgo que supervise y alimente a la iglesia. Pablo llamó a tal
estado uno incompleto, carente o deficiente.
Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad,
así como yo te mandé; (RVR60, Tito 1:5)
Observe que Tito debía nombrar ancianos en cada ciudad. Es sumamente improbable que Pablo hubiera plantado varias
iglesias en cada aldea de Creta, ya que procuraba establecer iglesias en tantos lugares como fuera posible.
Esto constituye una fuerte evidencia de que la iglesia local debía tener una pluralidad de ancianos.
Puesto que somos una iglesia nueva, no es posible tener varios ancianos al principio, pero nuestro deseo es
nombrar gradualmente como ancianos a hombres calificados.
Reformada
Creemos que la era de la iglesia no es un paréntesis en el plan de Dios, sino la siguiente etapa que Dios ya había establecido
de antemano como parte de su plan para la revelación e implementación del Reino de Dios.
Es la siguiente etapa orgánica en el proceso que comenzó con la
familia de Abraham y luego con el estado teocrático de Israel. Creemos que el reino de Dios se desarrolla como una progresión natural
y conectada, no como interrupciones, fracasos o paréntesis. Esto significa que la mayor parte de la enseñanza del
Antiguo Testamento es aplicable a nosotros. Jesús dijo:
17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18Porque de cierto os digo
que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya
cumplido. 19De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy
pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino
de los cielos. 20Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y
fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
(RVR60 Mateo 5:17-20)
La palabra cumplir tiene el sentido de llevar algo a su máxima expresión. Es similar a la teoría
de la relatividad y a la mecánica cuántica, las cuales expandieron o cumplieron la física de Newton. La nueva física nos dio una
nueva fuente de energía, la energía nuclear. De manera similar, la nueva ley del Nuevo Testamento se basa en la nueva fuente
de energía espiritual que se encuentra en el poder interior del Espíritu Santo. Antes, los creyentes solo podían acceder a este poder espiritual
externamente, acercándose a la presencia del Espíritu Santo tal como Él se manifestaba en la Gloria Shekinah sobre el
arca del pacto. Esta presencia ahora mora dentro de nosotros y nos permite cumplir la ley con mayor exactitud.
Jesús cumplió la ley de tres maneras. (1) Primero, pagó su pena y nos proveyó perdón de la condenación
por nuestro pecado. (2) Segundo, nos capacitó para guardar la ley por medio del poder del Espíritu Santo, quien ahora mora dentro
de nosotros. La presencia de Dios que antes estaba sobre el arca en el templo ahora está en nuestros corazones. (3) Tercero, expandió la ley
a la mente y a los mandamientos positivos. Por ejemplo, ya no basta con no cometer adulterio físico; ahora
tenemos el poder de dejar de cometer adulterio en nuestras mentes y, en cambio, tenemos la responsabilidad positiva de amar a nuestras esposas.
El Nuevo Testamento es muy específico acerca de qué parte de la ley se ha vuelto obsoleta u opcional. Es la parte que estaba
asociada con la adoración en el templo. Como evidencia de este cambio, el templo fue completamente destruido en el año 70 d.C. Esta parte de
la ley se llama la ley ceremonial y tiene que ver con sacrificios, leyes dietéticas y días festivos. El resto de las enseñanzas del Antiguo Testamento
siguen siendo aplicables, ya sea directamente o por analogía.
16Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,
17todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.
(RVR60 Colosenses 2:16-17)
El cuerpo, es decir, la sustancia, lo sólido, lo permanente, es Jesucristo. Ese objeto sólido fue anticipado por su sombra.
Es como cuando alguien va caminando y se acerca a la esquina de una pared. La persona que está al otro lado no puede ver a la
persona, pero muchas veces puede ver la sombra que la precede. La sombra que precedió a la verdad que está en Cristo son los
sacrificios, las leyes dietéticas y las fiestas solemnes del Antiguo Testamento. Su propósito era anticipar mediante símbolos
la venida de Jesucristo y la nueva realidad que su venida creó.
Calvinista
Creemos que la salvación es una paradoja. Los que son salvos, son salvos porque, de una manera personal y deliberada,
Dios escogió salvar a ese individuo en específico. De manera correspondiente, los que se pierden, se pierden porque de forma
personal y deliberada escogieron rechazar la oferta de salvación de Dios. Por lo tanto, en cierto sentido, cuando se entienden correctamente,
los cinco puntos del calvinismo explican por qué algunos son salvos, mientras que, cuando se entienden correctamente, los cinco puntos del
arminianismo explican por qué algunos se pierden.
11A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. 12Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios; 13los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de
varón, sino de Dios. (RVR60 Juan 1:11-13)
Observe que Juan dice que los que lo rechazaron lo hicieron por su propia voluntad, pero los que lo recibieron lo hicieron, no como resultado de algún tipo de decisión humana, sino como resultado de la decisión de Dios.
Reverente
Creemos que la adoración verdadera incluye música y canto. Esta alabanza es una ofrenda a Dios. Por lo tanto, así como las ofrendas del Antiguo Testamento,
esta ofrenda debe ser de la más alta calidad y no debe estar contaminada por estilos asociados con prácticas mundanas corruptas.
Como consequencia, enfatizamos el uso de himnos y cánticos de adoración con contenido doctrinal o devocional sólido. Observe que en el
siguiente versículo Pablo dice que nuestros cánticos deben enseñar y amonestar:
Que la palabra de Cristo more en abundancia en vosotros en toda sabiduría; enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y
cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor.
16La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.
(RVR60, Colosenses 3:16)
Además, puesto que creemos en el sacerdocio del creyente, creemos que, al igual que los sacerdotes de la antigüedad, Dios aprecia
que comparezcamos ante Él con una vestimenta modesta y reverente. Si fuéramos a comparecer ante el Congreso o ante un dignatario
importante, no llegaríamos vestidos con ropa de playa o ropa de jardinería. Cuando vamos a la iglesia nos estamos reuniendo con la familia
real y debemos vestirnos de acuerdo con ello. Dios le dijo a Moisés que el propósito de la vestidura sacerdotal era manifestar gloria
y hermosura, que son atributos de la naturaleza de Dios.
2Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura. 3Y tú hablarás a todos los sabios de corazón,
a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle
para que sea mi sacerdote.
(RVR60, Éxodo 28:2-3)